¡Feliz año nuevo¡

Igual que un copito de nieve modesto y sencillo se transforma átomo a átomo en una asombrosa y compleja estrella de seis puntas, el AMPA  puede transformarse poco a poco con la ayuda de todos  en algo mucho más valioso.


Una última entrada del año con motivo navideño para dejaros los resúmenes  de la asamblea del AMPA que tuvo lugar en Noviembre y el Consejo Escolar de diciembre.


En el mismo parque del Dragón podemos experimentar fácilmente con el frío y hacer crecer pequeños cristalitos de hielo.

copito-sintetico

Estas estructuras con forma de escama de pez no son en verdad lo que entendemos por copitos de nieve, sino algo así como una cencellada en miniatura, de las que saben un montón nuestros amigos de Valladolid.

¿Pero desde cuando conocemos así de bien la forma de las estrellas de nieve?

En el año 1555, Olao Magno, obispo de Upsala en el exilio, publicaba en Roma la ‘Historia de las Gentes Septentrionales’, donde figura quizá por primera vez la figura de un copo de nieve (panel derecho de la figura).

olaus-magnus-snow-crystals-1555

Pero lo que vemos en esta figura es quizá más asombroso de lo que conocemos hoy por nieve. De las gélidas nubes de Upsala Olao vio precipitar según parece, copos en forma de luna, ojo, bufanda, guante…y ocasionalmente, !alguna estrella de seis puntas!

En pleno renacimiento, hasta los mayores expertos escandinavos del frío andaban un poco pez en este terreno. En cambio, en la antigua china, existía ya en el siglo I A.C. la teoría de los cinco elementos, de los cuales uno, el agua, tenía como punto cardinal el Norte, como estación el invierno y como número…el seis. ¿Es esto casualidad?

El poeta y cronista Han Yang escribía por entonces:

“Las flores de plantas y árboles son de cinco puntas

pero las de nieve,  llamadas ying, tienen siempre seis”

¿Cómo podían estar tan seguros los cronistas chinos de que los cristalitos de nieve creciesen siempre con forma hexagonal? Quizá contaron para ello con alguna de las lentes primitivas utilizadas en la antigüedad, como esta, la lente de Nemrud, de 3 000 años de antigüedad.

nemrud-lense

En el mundo occidental tenemos que esperar mucho más hasta encontrar textos sobre la forma de los copos de nieve. Sorprendentemente, es Johannes Kepler, conocido por sus teorías astronómicas uno de los primeros en documentar la forma hexagonal de los copos de nieve.

En el año 1611 escribe un pequeño tratado de nombre ‘Ofrenda Navideña de Nieve Hexagonal‘, dedicado a su mecenas y benefactor Wacker von Wackenfels, donde trata de explicar porqué todos los copitos de nieve que le cayeron cierta noche de Navidad sobre la solapa del abrigo según atravesaba el puente Carolus de Praga tenían siempre cierta forma peculiar.

“De repente por fortuna el vapor condensó por causa del frío en nieve, y cayeron aquí y allá sobre mi abrigo motas de rocio, todas con seis puntas y radios plumíferos”

Aunque el propio Kepler dió por fracasado el intento, para algunos este pequeño panfleto es el inicio de la cristalografía moderna.

Pero los primeros dibujos esquemáticos sobre la forma de la nieve no los encontramos hasta bastantes años más tarde, de nuevo de la mano de un ilustre personaje.  Sorprendentemente, esta vez la crónica no figura en un documento menor, sino en una de las más famosas obras jamás escritas.

En la edición del Discurso del Método, aparecen entre otros el tradado  sobre ‘Los Meteoros’, donde Descartes presenta con asombrosa precisión la explicación de distintos fenómenos meteorológicos, y describe con detalle la mayor parte de las formas conocidas de cristales de nieve.

disenos_descartes

 “Ahora bien, entre varios millares de estas pequeñas estrellas que yo consideré ese día  en aquel lugar que tanto cuidado tuve en vigilar, no he podido jamás registrar alguna  que tuviera más o menos de seis radios, excepto un pequeño número de estas dobles y cuatro o cinco que tenían ocho“.

Los dibujos esquemáticos de Descartes no se mejorarían hasta la irrupción de los primeros microscópios. Fue Robert Hooke, en su obra Micrographia el primero en hacer uso científico de uno de estos aparatos.

No es de extrañar que un científico de la época, dada la oportunidad de encontrar un microscopio entre sus manos documentase la forma de todas las cosas pequeñas que se pudiese encontrar, incluidas las primeras células muertas, que bautizó con dicho nombre él mismo al observarlas por primera vez en el corcho.

Y claro está, dedicó también un capítulo a informar sobre la forma detallada de los copos de nieve…

snow-hooke

Pero la ciencia de los copos de nieve no sólo está reservada a los científicos. Uno de los personajes más asombrosos de esta historia es el granjero Wilson Bentley, que dedicó toda su vida a la fotografía de los copos de nieve que caían en su granja en el norte de Estados Unidos.

bentley-en-faena

En su libro ‘Snow Crystals’, de 1931, recopila más de 2000 fotografías realizadas durante toda su vida, y a juzgar por unas pocas de las páginas de este libro, sin apenas texto, debió tener enormes dificultades para seleccionar las mejores.

Al pobre Wilson Bentley desgraciadamente le sorprendió un mal día una tormenta de nieve y moría solo unas pocas semanas después de editada su gran obra.

De los dibujos a simple vista, con o sin lupa, al microscopio y la fotografía, a esta historia sólo le queda la irrupción de la cinematografía.

Nuestro personaje en esta ocasión es el científico japonés Ukichiro Nakaya. La primera persona en filmar el crecimiento de un copito de nieve.

Después de tres años de laboriosos intentos, Nakaya encontró en 1936 su conejo de la suerte y consiguió hacer crecer verdaderos copitos de nieve sobre la fibra de sus pelos. A partir del segundo 58 de este video nos podemos hacer a la idea de la emoción que debió sentir al ver crecer ante sus ojos un copito de nieve por primera vez.

Igual que vemos crecer en estas imágenes las puntas de los copitos de nieve, os deseamos a todos que en este nuevo año que ya comienza veáis crecer también vosotros con asombro las cosas más bonitas.


Aprovechamos para desearos unas felices fiestas, y sobre todo !un estupendo año nuevo! de parte de todas las colaboradoras del AMPA. Y agradeceros vuestra participación en la Fiesta de Navidad. Recaudamos 550 Euros en el mercadillo, ¡nos hemos vuelto a superar!


3 pensamientos en “¡Feliz año nuevo¡

  1. Me ha encantado! Gracias por esta entrada tan interesante. Feliz año a tod@s y gracias al AMPA por su trabajo

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